El menú comienza con un refrescante bol de fruta de temporada y permite elegir dos platos entre una amplia selección que combina opciones ligeras y propuestas más golosas. Desde poké bowls, burratina o açai hasta huevos Benedict, pancakes, gofres artesanos o tortillas preparadas al gusto, cada comensal puede crear un brunch a medida. La experiencia se completa con café o té y bebidas ilimitadas durante el servicio.
Disponible de 12:00 a 16:00, este plan invita a alargar la sobremesa mientras la ciudad se contempla desde las alturas, convirtiendo una comida en un momento para desconectar y compartir.
Ya sea para celebrar una ocasión especial o simplemente para regalarse un domingo diferente, el brunch de la Terraza de Vivi reúne buena cocina, un entorno privilegiado y un ambiente relajado que convierte cada visita en una pequeña escapada sin salir de Barcelona.